Cirugía Ortognática

Restauramos la mordida, mejoramos la respiración y equilibramos tu rostro.

La cirugía ortognática es un procedimiento que corrige las alteraciones en la posición de los maxilares para mejorar la función masticatoria, la respiración, la estética facial y la salud oral en general. Cuando la mandíbula superior o inferior no se encuentran correctamente alineadas, pueden aparecer problemas como maloclusiones severas, dificultades para morder o hablar, dolor en la articulación temporomandibular, apnea del sueño o desarmonías estéticas que afectan la expresión del rostro.

Este tratamiento combina ortodoncia y cirugía maxilofacial. Primero, se realiza una preparación ortodóncica para posicionar los dientes de forma adecuada. Luego, mediante técnicas quirúrgicas precisas, se movilizan los maxilares hacia una posición equilibrada que permita una mordida funcional y un perfil facial armónico. La planificación se realiza con tecnología digital avanzada, lo que permite previsualizar los resultados y asegurar la mayor precisión posible.

La cirugía ortognática no solo transforma la función del sistema masticatorio, sino que también genera un impacto significativo en la estética y la autoestima del paciente. Los cambios suelen ser permanentes y altamente satisfactorios, logrando mejorar la calidad de vida, la respiración, la postura mandibular y el bienestar general.

Preguntas Frecuentes

¿Qué problemas corrige la cirugía ortognática?

Corrige alteraciones como mandíbula muy adelantada o retraída, mordida abierta, sobremordida severa, asimetrías faciales, problemas respiratorios asociados a la vía aérea, dificultades para masticar, hablar o cerrar bien la boca.

¿Quiénes son candidatos a este tratamiento?

Personas cuyos maxilares presentan una discrepancia ósea que no puede corregirse únicamente con ortodoncia. Se recomienda cuando la alteración afecta la función, la estética o la salud general del paciente.

¿La cirugía es dolorosa?

Gracias a los avances anestésicos y técnicas mínimamente invasivas, el procedimiento es bien tolerado. Durante la recuperación puede haber inflamación y molestias controlables con medicación indicada por el profesional.

¿Cómo es el proceso completo?

Incluye evaluación clínica, estudios digitales, planificación 3D, preparación ortodóncica, cirugía y una etapa de recuperación supervisada. El trabajo conjunto entre cirujano y ortodoncista es clave para un resultado exitoso.

¿Cuánto dura la recuperación?

La mayor parte de la inflamación disminuye en 2 a 3 semanas. Sin embargo, la recuperación total puede llevar varios meses, con controles periódicos para asegurar una evolución adecuada.

¿Los resultados son permanentes?

Sí. Al reposicionar los maxilares a nivel óseo, la corrección es estable y duradera. Con cuidados adecuados y seguimiento profesional, los resultados se mantienen en el tiempo.

¿Quedan cicatrices visibles?

No. La cirugía se realiza por dentro de la boca, por lo que las incisiones son internas y no dejan marcas externas.

¿Me mejorará la respiración?

En muchos casos, sí. Al reposicionar los maxilares se amplía la vía aérea, lo que puede mejorar la respiración y disminuir síntomas como ronquidos o apnea del sueño leve o moderada.

¿La cirugía cambia la apariencia del rostro?

Sí, y es uno de los beneficios más valorados. La armonía facial mejora al equilibrar la posición de los maxilares, logrando un perfil más simétrico y natural.

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